Eszopiclona
Disponible
3mg · 2mg · 1mg
desde 29,40 €
En resumen
- Eszopiclona en comprimidos de 1, 2 y 3 mg, en cajas de 50, 100 y 150.
- No hay ningún medicamento con eszopiclona registrado en el CIMA de la AEMPS.
- La zopiclona, el medicamento registrado más cercano, requiere receta médica.
Un hipnótico sin ficha técnica española
La eszopiclona es un hipnótico que se emplea contra el insomnio y corresponde a uno de los dos enantiómeros de la zopiclona, de la familia de las ciclopirrolonas. Al buscarla en el CIMA de la AEMPS no aparece ningún medicamento, ni comercializado ni únicamente autorizado, de modo que en España no hay una ficha técnica propia de esta sustancia. El medicamento registrado más cercano es la zopiclona, que se indica en el tratamiento a corto plazo del insomnio en adultos. Esa ficha precisa que este grupo de fármacos solo está indicado cuando el trastorno es intenso, limita la actividad o somete a la persona a un estrés importante.
Tres concentraciones y tres tamaños de envase
Los comprimidos de 1, 2 y 3 mg se sirven en envases de 50, 100 o 150 unidades. Es un producto de fabricación extranjera y, como aquí no hay eszopiclona autorizada, tampoco existe un envase español con el que compararlo. Una caja grande no alarga el tratamiento previsto en la ficha de la zopiclona, que no pasa de cuatro semanas salvo reevaluación médica.
La pauta de la zopiclona, sin trasladarla a la eszopiclona
Las cifras de zopiclona no sirven para calcular una dosis de eszopiclona, así que lo que sigue describe solo cómo se usa la zopiclona autorizada. La ficha de Zopiclona Grindeks, que incluye comprimidos de 3,75, 5 y 7,5 mg, propone empezar con 5 mg en una toma única al acostarse, sin repetirla esa noche, y subir a 7,5 mg si no hay respuesta; 7,5 mg al día es el máximo. En personas mayores y en pacientes con insuficiencia renal, hepática o respiratoria crónica que no sea grave, el tratamiento se inicia con 3,75 mg; las formas graves de insuficiencia hepática y respiratoria la contraindican. Por debajo de los 18 años no se usa.
El tratamiento debe ser lo más breve posible, de unos días a dos semanas, sin superar las cuatro semanas contando la retirada progresiva, y solo se prolonga tras reevaluar al paciente. El comprimido se toma sentado o de pie, porque tumbado la absorción puede retrasarse. Conviene acostarse justo después y poder dormir 7 u 8 horas seguidas, y la ficha recomienda dejar al menos 12 horas sin interrupción entre la toma y conducir, manejar máquinas o trabajar en altura.
Limovan, el único con zopiclona en las farmacias
De los siete registros de zopiclona del CIMA, solo dos están comercializados, y ambos corresponden a Limovan, comprimidos recubiertos de 7,5 mg: el de Sanofi Aventis y otra presentación cuya titular es Sanofi-Aventis Norge. Datolan, de Faes Farma, Zopiclona Grindeks en sus tres dosis y Zopiclona Qualigen, cuya titular es Neuraxpharm, tienen la autorización revocada según el CIMA y ninguno está a la venta. Todos son medicamentos con receta.
Dependencia, depresión y otros riesgos que recoge la ficha
La zopiclona está contraindicada en la miastenia grave, el síndrome de apnea del sueño, la insuficiencia respiratoria grave y la insuficiencia hepática grave, así como en quien haya presentado comportamientos complejos del sueño con ella. Puede generar dependencia física o psicológica y abuso, y el riesgo aumenta con la dosis, con la duración y con antecedentes de alcoholismo o consumo de drogas. Suspenderla de golpe puede provocar abstinencia o un insomnio de rebote más intenso que el inicial. No trata la depresión y puede enmascararla; en personas mayores son más probables la agitación, la agresividad o las pesadillas, además de las caídas al levantarse de noche.
Beber alcohol durante el tratamiento intensifica el efecto sedante y está desaconsejado. Junto con opioides hay riesgo de sedación profunda, depresión respiratoria, coma o muerte. También pueden potenciar la depresión del sistema nervioso central los neurolépticos, los ansiolíticos, los antidepresivos, los antiepilépticos o los antihistamínicos sedantes. El itraconazol aumentó la biodisponibilidad de la zopiclona en torno a un 70 %, y los macrólidos, los inhibidores de la proteasa del VIH o el zumo de pomelo pueden elevar sus concentraciones en plasma; la rifampicina redujo esas concentraciones cerca de un 80 %, y el fenobarbital, la fenitoína o la hierba de San Juan también pueden disminuirlas. Se desaconseja en el embarazo y la lactancia. Una de cada diez personas tratadas presenta alguna reacción adversa: la más habitual es un sabor amargo, a menudo pasajero, seguido de la somnolencia; la boca seca también es frecuente. Más datos en la ficha técnica de Zopiclona Grindeks 3,75 mg.