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Proair inhalador

Proair inhalador
Disponible
100mcg
desde 24,06 €
Dosis
Tamaño del envase — envase más grande, comprimido más barato
28,87 €24,06 €
24,06 € por inhalador

En resumen

  • Aerosol presurizado de salbutamol, 100 microgramos en cada pulsación.
  • Se vende por unidades o en packs de 3, 4, 6 y 10 inhaladores.
  • En España el salbutamol inhalado se dispensa con receta médica.

Salbutamol para abrir los bronquios cuando se cierran

Proair Inhaler contiene salbutamol, un agonista beta-2 de acción corta que se aplica por vía inhalatoria. La ficha técnica española del aerosol de 100 microgramos lo indica para tratar los síntomas del broncoespasmo asmático y de otras enfermedades con obstrucción reversible de las vías respiratorias. También sirve para prevenirlo antes del ejercicio físico o ante un alérgeno ya identificado e inevitable. No es un tratamiento de fondo: quien tiene pautado un corticoide inhalado debe seguir usándolo aunque note mejoría y deje de necesitar el salbutamol.

100 microgramos por pulsación, de uno en uno o en lotes de hasta diez

Hay una única concentración, 100 microgramos por pulsación. Puede comprarse un inhalador suelto o lotes de 3, 4, 6 y 10. Se fabrica fuera de España, así que ni el nombre comercial ni el envase se parecen a los de los aerosoles de salbutamol de las farmacias españolas. Como referencia, el envase de Ventoaldo autorizado en España contiene 200 dosis y lleva un contador en el pulsador que pasa de verde a rojo cuando quedan unas 40; al llegar a cero, el inhalador se desecha.

Una o dos inhalaciones según la situación

Para un adulto con un broncoespasmo agudo, la ficha técnica de Ventoaldo recomienda primero una inhalación, que puede ampliarse a dos. Como tope, recomienda no pasar de dos inhalaciones en tres o cuatro ocasiones diarias. Antes del ejercicio se usan una o dos unos 15 minutos antes de empezar, y la misma cantidad sirve antes de un contacto previsto con alérgenos. En niños la dosis es de una inhalación, y en ese apartado la ficha limita el uso a demanda a cuatro inhalaciones diarias. El efecto broncodilatador de cada aplicación dura al menos cuatro horas; si dura menos, el asma probablemente está empeorando y hay que acudir al médico en lugar de aumentar las pulsaciones.
Con un aerosol estrenado o que no se ha usado en varios días, primero hay que agitarlo y soltar una pulsación al aire para comprobar que funciona. En cada uso se agita, se expulsa todo el aire posible, se colocan los labios alrededor de la boquilla y se presiona el envase durante una inspiración lo más profunda posible, reteniendo el aire unos segundos. Quien no consigue coordinar ambos gestos debe usar un espaciador. El envase está a presión: no se pincha ni se tira al fuego, ni siquiera cuando ya parece agotado. Solo alrededor del 10 % de cada dosis llega a las vías respiratorias; el resto se traga.

Ventolin, Ventoaldo y otros aerosoles en el registro de la AEMPS

Proair no figura en CIMA. De los aerosoles presurizados de 100 microgramos se comercializan tres: Ventoaldo y Salbutamol Aldo-Unión, ambos del mismo laboratorio, y Ventolin, de GlaxoSmithKline. Los de Sandoz y Glenmark están registrados sin comercializar, igual que los inhaladores de polvo Ventilastin Novolizer y Salbutamol Clickhaler. Ventoduo lo asocia a beclometasona.

Corazón, potasio y anestesia: lo que vigila la ficha

La única contraindicación es la hipersensibilidad al salbutamol o a los excipientes. La ficha pide cuidado si hay tirotoxicosis, hipertensión, aneurismas conocidos, diabetes o tolerancia reducida a la glucosa, feocromocitoma o tratamiento con glucósidos cardiacos, y las personas con cardiopatía grave deben consultar si notan dolor torácico. En el asma agudo grave el potasio puede bajar, y este efecto se potencia con las xantinas, los corticoides, los diuréticos y la hipoxia. Por regla general no se combina con betabloqueantes no selectivos, como el propranolol, ni con otros broncodilatadores simpaticomiméticos inhalados, y los iMAO y los antidepresivos tricíclicos pueden potenciar su acción vascular. Si hay prevista una anestesia con anestésicos halogenados, debe interrumpirse, siempre que sea posible, al menos 6 horas antes. Si hace falta a demanda en más de dos ocasiones por semana (el uso preventivo antes del ejercicio no cuenta), hay que revisar el tratamiento del asma.
Entre las reacciones adversas descritas están el temblor leve, la cefalea, el mareo, la taquicardia, el nerviosismo, las náuseas y la irritación de boca y garganta; los calambres musculares son raros. Si los pitos aumentan justo después de inhalarlo (broncoespasmo paradójico), se interrumpe y se recurre a otro broncodilatador rápido. Los deportistas deben saber que este principio activo puede detectarse en un control antidopaje. Todo el detalle está en la ficha técnica de Ventoaldo 100 microgramos/dosis.

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